Corazón o cabeza

Cualquiera que empieza a interesarse mínimamente en la fotografía acaba topándose tarde o temprano con una serie de reglas que toda buena foto debe seguir: los puntos de interés en los tercios, una exposición adecuada, el enfoque perfecto, el balance de blancos… y entonces un día uno manda a revelar un carrete tomado con la Trip 35 y se encuentra con esto:

 

Es una foto que tomé en los andenes de la Estación Sur de Autobuses de Madrid. Reconozcámoslo: técnicamente, la foto no aguanta un asalto. Está movida, mal encuadrada, subexpuesta en algunas zonas…En pocas palabras, merecería dormir el sueño de los justos en su negativo, y que nadie más tuviese la oportunidad de echarle un vistazo.

Sin embargo, para mí fue amor a primera vista. Desde el momento en que la vi ampliada en el software de escaneado (amor geek) me sugirió todo un torrente de sensaciones: abandono, desesperanza, el camino que nunca termina para aquellos que son nómadas no por elección, sino por necesidad. La imagen borrosa me hablaba de seres humanos a los que apenas atisbamos con el rabillo del ojo mientras seguimos nuestro camino; la composición me recordaba cómo ignoramos a aquellos que nos son incómodos hasta despersonalizarlos, cosificarlos si es que esta palabra existe. El blanco y negro me susurraba acerca de generaciones perdidas, de tradiciones olvidadas en el camino, de todos aquellos que llevan siglos caminando, sin que se les permita detenerse en un pedazo de tierra al que poder llamar hogar.

¿Tomé esa foto de forma consciente, calculando cuidadosamente todos y cada uno de los parámetros? Por supuesto que no, es un simple robado; no tenía intención de cortar las cabezas ni de que la foto saliese borrosa. Y, aún así, si pudiese volver atrás en el tiempo y tomarla de nuevo con todo cuidado, no lo haría. Lo que me sugiere esta imagen es mucho más fuerte que lo que me dice técnicamente.

No quiero que esta entrada se convierta en un alegato contra los aspectos técnicos de la fotografía. Yo soy un firme defensor de estos conceptos y entiendo que, por ejemplo, encuadrar en los tercios es algo no sólo técnicamente bueno, sino hermoso. Sólo digo que a veces una fotografía es un animal salvaje y hermoso, que podemos admirar no sólo aunque no esté domesticado, sino precisamente porque no lo está.

About these ads

3 thoughts on “Corazón o cabeza

  1. Esta claro que es necesario conocer las reglas para romperlas cuando lo necesitemos. Buena foto. Si la hubieses hecho con la tecnica perfecta, posiblemente no tendria la fuerza que tiene.

  2. Buen tema y buena opinión. La mía es que estéticamente hablando son las reglas de composición lo que hacen visualmente atractiva una imagen. Ahora bien, que hay elementos más allá de lo visual es incontestable. La ausencia de técnica hace que una foto no sea atractiva visualmente pero con ello no desaparece el mensaje, que es plenamente subjetivo y depende de los ojos que la miren. No verá lo mismo el optimista que el pesimista, el joven que el adulto, el matemático que el creador, porque no es lo lo mismo. Y dentro de ellos sucede igual.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s