Hipstamatic o la dualidad (fotográfica)

¿Película, digital, cámara, móvil? Todo eso, más o menos, queda compilado en la que es mi principal aplicación de fotografía en el iPhone: Hipstamatic. Si os interesa saber por qué, seguid leyendo.

El iPhone ha supuesto sin duda una revolución en el campo de la fotografía móvil y, por extensión, de la fotografía en general. Si observamos las estadísticas de uso de Flickr, apreciaremos que el iPhone 4 es el dispositivo más usado para tomar fotografías; esto no es sólo debido a la gran cantidad de iphones vendidos en los últimos años, sino también a la multitud de aplicaciones que permiten tomar, manipular y compartir las fotos. De entre ellas destaca por derecho propio Instagram, sin duda la más popular y referente a la hora de hablar de lo que se ha dado en llamar iphonografía. Instagram permite tomar fotografías con diversos filtros que emulan imágenes tomadas con cámaras de película y compartirlas en una red social propia y muy activa. Sin embargo Instagram nunca logró seducirme, porque casi al mismo tiempo que empecé a usarla se cruzó otra aplicación que me llamó mucho más la atención: Hisptamatic.

El principio detrás de Hipstamatic es muy simple: si vamos a emular una vieja cámara de película, vamos a hacerlo con todas las consecuencias. Esto significa que no sabremos cuál es el resultado de nuestra fotografía hasta que la hayamos tomado, no existe la posibilidad de escoger los filtros posteriormente ni de previsualizar su efecto ¿Cómo funciona, entonces?

Hisptamatic, como la gran mayoría de aplicaciones, se basa en filtros. La diferencia es que la palabra “filtro” no se menciona en ningún momento, porque los chicos de Synthetic los han disfrazado como lentes, películas y flashes. Primer punto a favor, ya que la sensación de cambiar de lente o de probar una nueva película nos acerca mucho más a la experiencia fotográfica que en el resto de aplicaciones.

El siguiente punto a favor se deriva del anterior: dado que tenemos tres tipos distintos de filtros, y para cada uno de ellos hay bastantes opciones, el número de posibles combinaciones es muy grande. En esta página podéis encontrar 1456 combinaciones, y hay que tener en cuenta que desde que se publicó, han seguido apareciendo nuevos filtros.

El proceso es sencillo: se elige una combinación de lente, película y flash (que permite usar el flash real del iPhone, simplemente simularlo o no usarlo en absoluto) o bien se copia de una imagen que tengamos en la libreria de Hipstamatic. Se toma la foto y… a esperar un rato hasta que la imagen aparece. Existe una opción para simular las diferencias en el encuadre entre el visor y el objetivo en las cámaras más sencillas, pero ese paso ya es demasiado para mí, prefiero saber qué tengo encuadrado antes de hacer la foto.

Por supuesto, no todo es positivo en Hipstamatic. No puedes saber cómo van a salir tus fotos antes de hacerlas; este hecho, que para mí es el encanto de la aplicación, echará atrás a más de uno. Lo segundo, los filtros son de pago, aunque generalmente los venden como packs de dos o tres filtros a un precio habitual de 0,79 €; además algunas veces regalan packs como parte de promociones o publicidad. Y, lo peor para mí, la aplicación en ocasiones es muy lenta, tanto a la hora de cambiar entre menús como a la de revelar las fotos, sobre todo si optamos por la máxima resolución.

Pero vayamos a lo que de verdad importa ¿qué tal son las fotos? Pues, al haber tantas combinaciones, podemos encontrar de todo. Mis combinaciones favoritas son las que emulan película en blanco y negro porque se consiguen unos tonos muy definidos; la lente Lucifer VI y las películas BlacKeys B+W o BlacKeys Supergrain son una apuesta segura.

Hisptamatic, además sigue evolucionando. En su última versión permite compartir las fotos en la red social de Instagram, lo que a mí me parece un golpe maestro de cara a su popularización. Por otro lado, la última locura de los creadores de Hipstamatic es una aplicación llamada Hipstamatic Disposable Series, que consiste en un carrete de 24 exposiciones compartido por un número de personas a través de internet. Cada uno va  haciendo las fotos que quiera, pero estas fotos sólo estarán visibles cuando se completen las 24 exposiciones. Como podemos ver, es la idea de Hipstamatic llevada al extremo, aunque los rumores dicen que la idea original era imitar el ciclo completo de la fotografía química, de modo que las imágenes tomadas sólo se hubieran podido obtener pidiendo una copia en papel ¿Demasiado “analógico”? Probablemente.

Espero que esta entrada os haya permitido tener una idea más clara de Hisptamatic, sus pros y sus contras, y os haya animado a darle al menos una oportunidad. Seguro que no os defrauda.


5 thoughts on “Hipstamatic o la dualidad (fotográfica)

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