Viajando por Colorado y Utah (y III)

Nos acercábamos al final de nuestro trabajo de campo y ya habíamos visto Mesa Verde y Arches, sin duda los dos parques más populares de todos aquellos que íbamos a visitar ¿Qué nos podía quedar? Adentrarnos  10 kilómetros en un lugar completamente solitario: Canyonlands.

P9131422

Llegar hasta la zona del Parque Nacional Canyonlands en que íbamos a trabajar no fue fácil. La zona no es apta vara vehículos -salvo verdaderos todoterrenos- por lo que tuvimos que caminar unos diez kilómetros a través de un paisaje agreste. La experiencia valió la pena; tal vez Canyonlands no sea tan espectacular como Arches o tenga tanta historia como Mesa Verde, pero la sensación de aislamiento, de estar en un lugar remoto, es incomparable. No nos cruzamos con nadie excepto dos todoterrenos durante todo el día, por  lo que la sensación de estar en un paraje que no mucha gente tiene la oportunidad de ver se multiplicaba.

P9131433

Este fue el día más agotador de toda la semana -los diez kilómetros de ida y los diez de vuelta se hicieron notar- pero fue una gran experiencia a nivel profesional.

La semana se iba terminando y sólo nos quedaba una parada más: Colorado National Monument. Decir que fue el lugar menos interesante parece injusto, ya que se trata de otro de esos parajes surcados de cañones que representan muy bien el Oeste americano, pero una semana por los Parques Nacionales y, sobre todo, tras haber estado en Dead Horse Point, deslució un poco la experiencia. Por suerte, a nivel profesional volvió a ser una parada de mucho interés, y hay que reconocer que las vistas son magníficas.

P9141472

P9141466

Y, así, el viaje tocó a su fin. Al día siguiente volvimos a Denver y desde ahí Frankfurt, Oslo y Stavanger. Nueve días agotadores pero muy satisfactorios tanto en lo profesional como en lo personal.

¿Cómo fue la experiencia de confiar en la E-PL1 y el kit? ¿Eché de menos la 7D y sus objetivos? Mentiría si dijera que sí. Durante todos estos días tuvimos que caminar muchos kilómetros y, sobre todo, subir muchas laderas. Hubo ocasiones en que estuvimos más cerca de la escalada que de la caminata y en todos esos momentos agradecí el peso y el tamaño de la Oly; sé que si me hubiese llevado la Canon habría tenido que estar mucho más pendiente de evitar golpearla y de cargar con su peso al cuello lo menos posible, por lo que seguramente la habría utilizado mucho menos. La Oly cumplió con creces y será la cámara que lleve en futuras experiencias del mismo tipo.

¿Y qué más decir de este viaje? Aprendí unas cuantas cosas nuevas, tuve la oportunidad de conocer mejor a mis compañeros, compartiendo cervezas y risas y me enteré de que los baños de los aeropuertos son los mejores lugares para protegerse de los tornados. Estados Unidos es así.

img_1712_8054494445_o


2 thoughts on “Viajando por Colorado y Utah (y III)

  1. muy chulas las fotos. la verdad es que el resultado es espectacular y los colores muy bonitos. jamás hubiera pensado que los baños de los aeropuertos son los mejores refugios contra tornados. bueno saberlo 🙂

  2. Una serie muy interesante que nos acerca ese lado americano, tan inhóspito y tan atrayente al mismo tiempo. Gracias por compartirla y felicidades por vivirla.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s