Generaciones

 

 

Hace muchos años, cuando las cámaras eran de película y Rusia era la URSS, un amigo de mi padre le trajo de un viaje más allá del Telón de Acero una Zenit E. Aquella cámara, más parecida a un tanque que a una pieza de alta tecnología, fue la fiel compañera de mi padre no sólo en su desempeño profesional, sino como testigo de buena parte de mi infancia.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Hoy en día es casi más habitual ver una reflex por la calle que una compacta, y la mayoría de nosotros tiene discos duros llenos con literalmente miles de fotos; pero hubo un tiempo en que las cámaras de fotografía -y más aún las reflex- eran una rareza, algo reservado a profesionales y aficionados con tiempo y ganas. Mucha gente de mi edad tiene poquísimas fotos de su infancia; mi padre, sin embargo, sigue teniendo en su casa cientos -probablemente miles- de diapositivas, negativos y fotografías, desde los años setenta hasta finales de los noventa. Un verdadero tesoro sentimental.

Como decía, muchas de esas fotos fueron tomadas con la Zenit E y su objetivo Helios 44-2, un 58mm que se ha convertido con el tiempo en una pequeña leyenda, aunque sólo sea porque fue la primera lente de muchos aficionados que se iniciaban en este mundo. Un día, simplemente, la máquina dejó de funcionar, y mi padre la dejó en un armario tras sustituirla por una Canon -de película, a mi padre nunca le ha ido lo digital.

Hace un par de años le pregunté por la Zenit y, contra todo pronóstico, aún la conservaba. El mecanismo de tracción estaba atascado pero afortunadamente el Helios se conservaba prácticamente intacto. Dispuesto a darle una nueva vida, compré por internet un adaptador con el que acoplarlo a mi equipo micro 4/3 -en aquel entonces la Olympus E-PL 1.

Hoy, montado sobre la Olympus E-M5, he estado tomando fotos a mi hijo menor con el venerable Helios, aquel que fue testigo de mi niñez, que estuvo allí durante tantos veranos interminables y celebraciones familiares. He sentido algo mágico al ver a mi hijo a través del mismo cristal por el que me veía mi padre en su momento; una conexión entre padres, hijos y nietos que se dan la mano a través del tiempo.

Generaciones.


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