Cualquiera que haya seguido mi blog sabe que una de mis debilidades es la fotografía analógica; es una disciplina que he practicado durante los últimos años con más entusiasmo que acierto. Por ello, no creo que nadie me pueda considerar como sospechoso de denostarla. Sin embargo, si hay algo que me saca de quicio con respecto a esta disciplina es el aura de “pureza” que se le está intentado atribuir, como si no hacer fotos en pelicula supusiera no ser un fotógrafo completo.
No ayuda, desde luego, que publicaciones y webs orientadas a la fotografía publiquen cada cierto tiempo artículos que resultan ser refritos de otros anteriores: la fotografía de película te ayuda a pensar mejor las fotos, siempre existe el riesgo (?) de que la cámara no funcione correctamente y pierda las imágenes, sólo tienes 36 posibilidades… sandeces, por decirlo de una forma clara.

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En mi experiencia personal, la fotografía química no me ha hecho mejor fotógrafo. Sí lo ha hecho el poder tomar miles de fotos, experimentar, fallar y volver a probar sin preocuparme de cuánto dinero me iban a costar mis pruebas. Me ha hecho mejorar poder tener mis fotos en formato RAW en el ordenador, probar distintos procesados y volver a la casilla de salida si el resultado no me convencía. Me ha ayudado poder ver los datos EXIF, entender que esta apertura o aquel ISO eran la clave del éxito de una foto en particular, y hasta qué poder exigir a mi cámara en términos de velocidad de exposición. Disparar 36 fotos y ver los resultados varios días después me ha emocionado, me ha divertido, me ha frustrado en muchas ocasiones, pero no recuerdo que me haya convertido en mejor fotógrafo. Y quien me venga a hablar de la “emoción” que suponen los riesgos de la fotografia, es porque me ha probado la Nikon F100, una de las cámaras más fiables jamás construidas.

Conozco a muchos fotógrafos magnificas que jamas han usado carrete y a otros que consiguen maravillas en película.Pero categorizar la excelencia en funcion del medio o la técnica no es muy diferente a creer que alguien es mejor fotógrafo porque usa objetivos profesionales o formato completo.