Uno de los muchos palos que me faltaba por tocar en fotografía es el de las imágenes infrarrojas. En pocas palabras, son fotografías tomadas con cámaras modificadas – Una Sony 5N en mi caso- en las que los diversos filtros que suelen llevar delante del sensor han sido sustituidos por un filtro sensible al espectro infrarrojo. Esto permite crear unas imágenes que tienen un aspecto onírico sobre todo cuando hay vegetación en ellas ya que su color verde se transforma en un tono que puede variar entre blanco y magenta.

Sin embargo las fotografías infrarrojas no salen así de la cámara. Su aspecto original es éste:

¿Cómo se llega de una fotografía a otra? Hay decenas de tutoriales en la red que explican todo el proceso en detalle pero haré un breve resumen. El principal problema con el que nos encontraremos es que el valor del balance de blancos -es muy importante ajustar el balance midiendo la luz en el follaje- es muy inferior al que la mayoría de programas de edición pueden manejar. La solución, si se usa Lightroom, pasa por crear un perfil de cámara personalizado con la aplicación Adobe DNG Profile Editor. Este es un proceso que sólo hay que realizar una vez por cada modelo de cámara que creemos; el perfil se añade a posterior a LR y se aplica a cada foto con la que queramos trabajar. A partir de ese momento la foto se puede editar como cualquier otra aunque vamos a poder observar que ese maremagnum rojo se ha convertido en una imagen con un fuerte tono amarillento.

¿Cómo pasamos de esa imagen a una más acorde a lo que queremos conseguir? El paso necesario consiste en invertir los canales Rojo y Azul de modo que el canal rojo tenga un 100% de azul y 0% de su propio color y lo contrario para el canal azul. Como no es posible realizar este proceso en LR es necesario exportar la imagen a algún programa como Photoshop o Gimp.

Parece un proceso largo y prolijo pero en realidad es bastante rápido. Si tenéis dudas, podéis encontrar una explicación excelente en esta página.

Aún estoy empezando en la fotografía infrarroja y he tenido pocas oportunidades de hacer fotos interesantes. Probablemente la primavera sea un mejor momento para practicar este tipo de fotografía. Hasta entonces, espero que estas imágenes os sirvan como ejemplo y promesa de lo que ha de venir.