Siete años. Ese es el tiempo que ha pasado desde mi primera publicación en El Ojo Inoportuno. A aquella entrada le han seguido casi setecientas que han generado más de 120.000 visitas, algo que no podía concebir cuando abrí la página.

Pero todo tiene un fin, y El Ojo Inoportuno no iba a ser diferente. Sí, ésta es la última entrada que publico. ¿Por qué? Existen varias razones para ello. La primera es que nunca estuve satisfecho con la forma en que WordPress mostraba las imágenes; es una plataforma magnífica para publicar un blog pero no para tener un portfolio, en el que se supone que las imágenes deben ser no sólo el principal sino el único motivo de la página. Nunca conseguí eso en WordPress.

La segunda es que, para ser franco, no me queda nada por decir. Mis entradas han sido cada vez más irrelevantes y no me sorprende comprobar que la mayoría de visitas están asociadas a las evaluaciones que hice de cámaras como la Trip 35 o la Canonet casi al principio de la historia del blog. Probar cámaras de película es algo que dejó de interesarme hace tiempo y no creo ser el clásico bloguero fotógrafo que puede publicar reflexión tras reflexión; hay gente con más inteligencia y empeño que yo haciéndolo ya.

Y la tercera es que, tras una década haciendo fotos, he acabado asumiendo que tampoco tengo ni la persistencia ni el interés para cultivar un seguimiento en redes sociales. Me aburre muchísimo dar like tras like en redes como Instagram -de hecho hace tiempo que mi cuenta es privada y sólo accesible para amigos y familiares- por lo que la visibilidad que me pueda dar El Ojo Inoportuno ha dejado de interesarme.

¿Significa eso que voy a dejar de compartir mis fotos o incluso de hacerlas? Ni mucho menos; seguiré publicando fotos en mi cuenta de Flickr -aunque debo confesar que mi tiempo en dicha red de fotografía es testimonial- y sobre todo en mi nueva página de fotografía: Carlos del Rio Photography.

¿Qué vais a encontrar allí? Fotos y nada más. Podréis ver una selección de las últimas que tome, mis clásicas fotos de viaje y los proyectos en los que estoy trabajando. Ni comentarios, ni me gusta; quien quiera ponerse en contacto conmigo, lo tendrá que hacer a través de correo electrónico. Fotografía y nada más.

Sólo me queda dar las gracias a todos aquellos que durante estos siete años me habéis seguido, enviado comentarios o simplemente leído alguna de mis entradas. No sabéis lo feliz que me habéis hecho.

Pero es tiempo de cambio.